Friday, October 05, 2012

Pizza rustica sin levadura




Si hay un plato al que sucumbo aunque esté a dieta, es la riquísima y adorable pizza, esa que lo acompaña uno en cualquier momento, sencilla, sin presunciones, dejándose devorar por el mayor de los placeres de la gula, plato versátil que admite cualquier combinación, con una historia, como la mayoría de los platos, de procedencia histórica ligada a las carestías para satisfacer el hambre de los mas desposeídos.
Su procedencia es de la antigua Grecia, cuna de los panes planos, viajando a través de los macundales de los viajeros e historias para asentarse en primera estancia en Italia, y de esos caprichos de la nobleza, el de la reina Maria Carolina d'Asburgo Lorena (1752-1814), esposa del rey de Nápoles, Ferdinando IV (1751-1821) que quien sabe que apasionada historia truculenta le pide a su rey que le construya un horno de leña en el castillo. “las recetas del pueblo siempre llegan a las grandes mesas, y no al revés”, siempre lo he leído en las historias de cada receta que termina en las grandes mesas.
Llega a Estados Unidos primero, antes de saltar el charco a nuestras tropicales tierras, de la mano de panaderos napolitanos inmigrantes en Nueva York, por los años de 1902. De la historia de cuando, como y con quien entró a Venezuela no la he terminado de conseguir, pero si sé que ya en los años 50´s, venían en sus maletas escritas muchas recetas.
Esta receta que comparto con ustedes es para aquellas personas que están a dieta y no toleran los lácteos, levadura y uno que otro ingrediente.

Ingredientes para la masa:
- 1/3 de taza de aceite de girasol
- 1/3 de taza de leche deslactosada
- 1/3 de taza de soda
- 2 tazas de harina blanca (sin leudante) o integral
- 1/2 cdta de sal marina

Ingredientes para coronar la pizza:
- Salsa de tomate preparada (ver receta)
- Rodajas de tomate
- Orégano
- Albahaca
- Queso de cabra

Preparación:
Precaliente el horno a 175°C.
1.    En un bowl mezcle, el aceite de girasol, leche deslactosada,  la soda.
2.    Añade a la mezcla, primero una taza de harina e incorpórala con los líquidos, luego ve añadiendo el resto poco a poco hasta crear una pasta homogénea.
3.    Una vez mezclada comienza amasar con las manos, hasta que quedes bien homogénea y elástica.
4.    Utiliza un rodillo para estirar en todas las direcciones, logrando que llegue a un espesor de medio centímetro de espesor.
5.    En una bandeja para hornear, coloca la masa, añade la salsa de tomate, generosamente, luego el queso de cabra rallado previamente, las rodajas de tomate fresco, el orégano, la albahaca.
6.    Metala a hornear durante aproximadamente 20 minutos.

Nota: al ser una masa sin levadura, deberá ser muy delegada, de lo contrario quedaría muy burda y pesada, lo ideal es que quede muy delgada y crujiente.